
De pronto un día te encuentras con una tabla de snowboard en los pies saltando des de un tejado o haciendo un wallride en un autobús abandonado, estás viviendo con siete compañeros de piso y tu cuerpo está magullado, por no sabes ya dónde, de tantos días de park què llevás encima. Y que demonios, te encuentras más feliz que nunca!
Qué queréis que os diga, la cosas cambian. Terminas los estudios, encuentras pareja y bueno la pasta. Si si, no tienes un duro y ahora vas a dedicar casi todo tu tiempo a yo que se que curro!
Te levantas a las seis y media de la mañana, te metes cuarenta minutos de coche, pasas por la oficina a coger tus herramientas, subes hasta tu lugar de trabajo y empiezas con la rutina de siempre, uno y otro día.
Eso pensaba yo hace unos meses.
Qué queréis que os diga, si puedes currar y hacer lo que te gusta al mismo tiempo, lo haces. Ya sea como instructor en una escuela, detrás de una barra por las noches o sobreviviendo con el paro o los dos mil euros que has ganado en verano.
Mientras puedas estar casi cada día allí, en la nieve, en el park, encima del cajón, a escasos centímetros de la tetilla del kiker librando por los pelos!, sentado en el suelo esperando a què el papá y la mamá hagan su foto al niño, al primo y al amigo mientras se cargan la entrada del plano bajada!
Pero la primera vez que: llegas al park i tienes tres maquinas moviendo mogollón de nieve; te pones a palear un kiker al que no le vas a dar en toda la temporda; levantas un rail mientras piensas las locuras que después podrás hacer encima; en fin, que estás currando de shaper. Entonces te das cuenta de que sigues con una tabla de snowboard en los pies, que sigués viviendo con cinco compañeros de piso, que volverás a estar magullado por no te imaginas dónde más, de los días que llegarás a abrir y cerrar el park. Y te pones más feliz que nunca!
Esto hago yo ahora. Y todos los shapers que están currando en un park.
Y ahí estoy, con la radio y la pala, paleando polvo y hielo, a sol y sombra, pero con mi tabla de snowboard, haciendo lo que me gusta. Conociendo buena gente, que nunca sabes hasta donde pueden sorprenderte. La verdad es que en un park te encuentras de todo y ocurre lo inimaginable. Pero bueno eso ya os lo cuento más adelante.
Que queréis que os diga, la primera vez es la mejor, pero las que vienen no tienen desperdicio!




















